En el Mercado Iván Montenegro, Doña Teresa llevaba 18 años manejando su pequeña tienda de abarrotes con una libreta gastada. Ahí anotaba ventas, créditos, compras y hasta lo que debía reponer cada semana.
Pero cada fin de mes llegaba la misma escena: páginas perdidas, números tachados y cuentas que no cerraban.
Un día, su inventario falló en lo más básico: se quedó sin azúcar un sábado por la tarde. Los clientes se fueron a otra tienda y ella sintió ese golpe que solo los negocios conocen: perder ventas por falta de control.
Su hijo insistió:
—“Mamá, probemos Cacao POS. Ya no es tiempo de sufrir con la libreta.”
A regañadientes, lo intentó.
En una semana, Doña Teresa descubrió algo que cambió su negocio:
Podía ver sus ventas por hora.
Revisar su inventario sin contar producto por producto.
Conocer qué productos daban más ganancias.
Controlar créditos sin miedo a olvidos.
Y lo mejor: todo desde su teléfono.
Tres meses después, Doña Teresa ya no buscaba páginas arrugadas. Ahora revisaba gráficos claros, reportes exactos y alertas automáticas de productos con bajo stock. Las ventas subieron y el estrés bajó.
Pasó de una libreta a un sistema moderno.
Pasó de adivinar a decidir.
Pasó al futuro.
Como Doña Teresa, cientos de PYMES en Nicaragua están dando este paso con Cacao POS. Un POS moderno ya no es lujo: es la herramienta que evita pérdidas, ordena el negocio y abre espacio para crecer.
¿Listo para dejar la libreta atrás?
Probá Cacao POS y descubrí cómo un negocio ordenado crece más rápido.